Los Niegos - Criadores de Pastor de Brie - C/ Borni, 10. Urb. Molino de la Hoz Las Rozas de Madrid E-28232, Tfno. 639 129 272
Inicio
Nuestros perros
Recordatorio a...
Las camadas
Los Niegos Pastores de Brie
Atención comercial
Noticias
 
Noticias de Actualidad Noticias RSS sobre Perros Pastores de Brie 'Los Niegos'
05/04/2009
ALBUM DE FOTOS

25/08/2010
Ya tenemos los ojos abiertos

30/08/2010
PRÓXIMA CAMADA
MAX DE LOS NIEGOS X SEL. CHIPIE DU VAL DE MORTEAU
Los Niegos - Criadores de Perros Pastor de Brie
Compruebe la calidad de nuestros perros - Pastor de Brie. Además de todos los datos relativos al perro, la raza, Pedigrí etc.. podrá ver una amplia galería de fotografías y algunos videos que mostrarán las cualidades del perro Pastor de Brie criado por LOS NIEGOS.
 
Nuestros perros Pastor de Brie - LOS NIEGOS
 
Datos del Pastor de Brie

Nombre
*BETH-SHEAM (BÖHR) DE LOS NIEGOS
Sexo
Macho
Color
leonado
Aspectos Médicos
Recordetorio

 

Querido amigo Böhr:

 

No sé dónde estarás, me refiero a tu espíritu, pero sé que ahora estás mucho mejor que en los últimos meses que pasamos juntos, en los que tu cuerpo se fue deteriorando, hasta el punto de casi no poder levantarte sin nuestra ayuda, de Quique y mía.

 

Fuiste nuestro amigo, muy por encima de mi relación (y creo que en lo sucesivo podré también hablar en nombre de Quique) con muchos amigos y conocidos. Ya sé que “sólo” eras un perro, pero has aportado a mi vida mucha más alegría, empatía y compresión que muchas personas a las que he tratado. Siempre fui poco sociable y, a cambio, tú me llenaste con tu cariño, tu mirada franca, a veces inquisitiva, a veces inquieta, miedosa o desconcertante, pero siempre profunda y penetrante, y desde luego, comprensiva.

 

Böhr, un nombre en consonancia con nuestra afición por la ciencia, cuya sola pronunciación en tu presencia, tenía muchos significados, según el tono con que se pronunciara: ¿Qué has hecho?, A comer, ven, ve, quita de en medio, toma, vamos, deja en paz a Darwin, busca la oreja que te he escondido, ven que te peine, a la calle, corre, mira lo que te he traído, no te quedes solo en el pasillo, etc. Con esta mera palabra tuve más comunicación contigo que con personas conocidas a las que nada tenía que comunicar.

  

Tú me diste compañía en las largas épocas de soledad no trascendida, en los largos años de frustración emocional, de añoranza por mis padres, de lo que pudo ser y no fue, de una vida largamente escondida por no poder exhibir mi verdadero yo, de los largos y, a veces, dolorosos viajes a Galicia, Castilblanco y alguna que otra excursión.

 

Tú nunca te quejaste por las largas y permanentes horas de soledad, tumbado en el pasillo, aquí y el Galicia, sabiendo y confiando ciegamente en mi vuelta. Fueron muchas horas solo, en los casi 12 años que has estado con nosotros; y me siento culpable por no haberte sacado más de casa, por no haberte llevado al campo en muchas más ocasiones, por no haber contado con tu compañía, alguna vez que, por comodidad o complicación, no te llevé conmigo, como deseé en cada una de ellas.

 

Yo siempre te tuve presente, contradictoriamente, en mi corazón, cada uno de los momentos que pasamos juntos: te cepillaba, bañaba, lavaba, y te animaba a tirarte a la piscina de Los Molinos, cuando Mary Charo no se daba cuenta, con la connivencia de Charo, Ricardo, Rafa y Beatriz.

 

Recuerdo, nunca podré olvidarlo, cómo te gustaba bañarte y nadar para traer el palo, ese objeto sin importancia, al que, por haberlo elegido yo, tú le dabas un valor trascendental. Ibas en reñida competición con Darwin, en el embalse de García Sola, y casi siempre ganabas tú. Me produce gran añoranza evocar cómo me remolcabas con fuerza, hacia el palo primero, y hacia la orilla, en seguida, ya con el trofeo conseguido.

 

 Fueron tus años de plenitud, como cuando estando parado, sin impulso previo, saltaste la verja del parque de Rosales, ante mi admiración y la de los que pasaban por allí, o como cuando estuvimos andando por san Martín de Pusa 5 horas y llegaste sin una sola ampolla, no como tu madre Dana, que estuvo casi un día durmiendo del cansancio.

 

Nunca te consideré una propiedad y, menos aún, un juguete, sino un ser vivo, vivaz, independiente, inteligente e, incluso, sabio, que, por una serie de carambolas de la vida y la conspiración de Elia, pudo cruzar su vida con la mía, la nuestra, aportando a casa lo que más necesitábamos en la época en que llegaste: dirigir nuestro cariño y amor hacia ti, tras la dolorosa pérdida de nuestros padres.

 

Por ello, nunca agradeceremos bastante a Elia, el acierto y la persistencia de traerte a casa, a pesar de nuestra reticencia inicial, fruto de la pérdida de tu antecesor, Krypton, al que también recordamos con cariño, con un carácter opuesto al tuyo, porque cada perro cuando se le quiere conocer, tiene su propia y marcada personalidad, más congruente, desde luego, que la de muchos “humanos” que deambulan por ahí.

 

Fuiste un amigo incondicional, sin reproches, sin rencores ocultos, sin enfados perrunos, tan típicos en otros perros ante comidas insípidas, regañinas injustificadas o faltas esporádicas de caricias.

 

Aprendiste rápido, todavía me asombra la rapidez, a traerme las zapatillas, tras recoger los zapatos, en cualquiera de las casas en las que estuvimos. Me encantaba la diligencia e interés preferencial que ponías en tan importante tarea, física pero sobre todo mental, como agradecimiento y daca al “toma” de mi cariño.

 

Muchas veces apareciste con las dos zapatillas a la vez, y en primavera y otoño, cuando convivían juntas las de verano e invierno en el revoltijo de mi cuarto, sabías cuáles eran las correctas.

 

También aprendiste a traerme el periódico que Quique colocaba en la antecocina, aunque a veces, no podías distinguirlo del maremagnum de papeles que habitaban sobre el mueble de madera y aparecías con una colección de chistes de Forges, noticias de ZP, estudios cósmicos o de los lamelibranquios muñudos de Paquistán. Pero siempre me traías algo en la boca y, cuando no, me traías tu armonía.

 

Tu cariño, querido Böhr, no era humano, pero era el que más me llenaba, el que me infundía optimismo por la vida, ganas de hacer cosas, cuando podía, siempre contigo; de hecho los años que hemos vivido juntos, no concebía muchas de mis aficiones sin ti. Creo que hemos formado un tándem tú y yo, del que, ahora, me resulta muy difícil bajarme.

 

La casa de Rosales, tu casa, está no sólo vacía, sino hueca, como en parte nuestra alma, porque tú ocupaste y diste un nuevo valor, a cada rincón del macrotrastero en el que vivimos, a cada objeto con que jugaste, como los cojines, las pelotas y los cacharros de Penny y Darwin.

 

Nosotros mismos estamos también algo huecos, por no poder llenar nuestros brazos con tu cuerpo, nuestras piernas con tus cabezazos de cariño, y nuestro corazón con el alma buena que se escondía tras los pelos que tapaban tus expresivos y bondadosos ojos, ojos que hablaban con solo mirar.

 

 Cada trozo de parquet, del deteriorado suelo trasero, de los sofás y camas, cuando aún podías subirte, te echan de menos, al igual que nosotros, que no podemos evitar, y nos llevará mucho tiempo, avanzar por la casa con la precaución de no pisarte, especialmente por las noches, durante las cuales tu continuo cambio de ubicación y tu color se mimetizaban con la tarima de madera.

 

 El vacío que has dejado en nuestro corazón, nunca se llenará con otras cosas ni con otros “amigos”, sólo aprenderemos a convivir con él, porque tú, amigo Böhr, nos diste muchísimo más de lo que nosotros te dimos, sobre todo nos infundiste ganas de vivir e ilusión por disfrutar de tu silenciosa, pero sonora, incondicional e omnipresente amistad. Soy consciente y me emociono al pensar en todo lo que quisiste decirnos y no aprehendimos cada vez que te acercabas y que nunca pudiste expresar con palabras, aunque a veces sí con ladridos y, siempre, con tu mirada, que se me ha clavado en mi ser como paradigma de la empatía.

 

Eras un perro de pastor sin ovejas, pero nos tenías a nosotros, y por eso ibas y venías del uno al otro o  decidías quedarte a mitad de distancia, cuando yo veía la tele en el cuarto del pasillo.

 

 Sabemos que ahora estás bien, que tu espíritu está fundido con el nuestro aquí en La Tierra, y que nuestra alma está yuxtapuesta a la tuya, allá donde estés, no en un futuro incierto, sino ahora mismo, ya que el paso al más allá, implica también el escape de la caja del tiempo hacia el presente infinito, llamado eternidad. Me consuela creer que, desde tu punto de vista, seguimos juntos, jugando, mirándonos y comunicándonos, sin necesidad de palabras por mi parte, que tú nunca necesitaste para llegar a lo más íntimo de mi ser.

 

Aún necesito superar los terribles e interminables minutos en que te llevé, en tu magnánima ignorancia y sin tu imposible consentimiento, paso a paso, renqueando, sosteniéndote con la correa por delante y un cinturón por la cintura, en que te llevé, digo, a morir…, por no procrastinar más, tal vez por miedo, lo inevitable.

 

Sé, porque estuve contigo hasta el último aliento, que no sufriste nada y que, hasta que te quedaste plácidamente dormido con la anestesia previa, estuviste mirándome fijamente, como queriendo decirme, igual que yo a ti: “Te quiero, te quiero, y sé que tú también me quieres. ¿Qué más puedo desear?”

 

Hasta pronto amigo Böhr. Para nostros, aún falta un tiempo hasta que podamos mirarnos de nuevo, con ese cariño silente y trascendente, que sólo tú, Quique y yo, podemos sentir.

 

“Quien tiene un amigo tiene un tesoro”, reza el refrán. Yo nunca tuve muchos amigos, ni por tanto, tesoros, pero el poseedor del mayor tesoro, nunca, como yo, te tuvo a ti.

 

Miqui 

 

Hasta siempre Böhr,

tu dueño me dejó sin palabras,

solo con lágrimas y un dulce recuerdo,

el de los buenos amigos,

aquellos que perduran,

en silencio,

en el corazón.

 

Elia  

 

.

 

 

 

 

 

 

 

 

Características
Camadas
Pastor de Brie
Pedigree
 
SEL.LOS NIEGOS DES ROY DE GARAT
 
*BETH-SHEAM (BÖHR) DE LOS NIEGOS
     
 
ELITE A CH. JORDANA DE LOS NIEGOS
 
<Anterior   5  de   5 Siguiente>       Solicita más información
   
   
 

© Targha Consulting, S.L. Los Niegos - CriadoresPastor de Brie - C/ Goya, 133 Madrid E-28232, Tfno. 639 129 272